Cine Tonalá cumple su primer año

12 meses con la oferta más variada de cultura para la ciudad. Lo que comenzó como un sueño de amantes del cine, hoy es una realidad.

1442

Dicen que el primer año de vida de un niño define por completo su personalidad, esos 365 días, 52 semanas, 12 meses, moldean lo que será cuando grande. Lo afirman científicos de todos los lugares del mundo, en ese primer año el bebé empieza a comunicarse con los demás, a relacionarse con su entorno y a controlar su cuerpo. Cada cosa que le suceda durante esa etapa será definitiva para delinear su carácter, sus gustos, sus deseos y el camino que empezará a recorrer.

Si eso es cierto, este bebé llamado CINE TONALÁ BOGOTÁ, que no lo trajo la cigüeña de París sino más bien el Águila Real de México, esa que en el escudo le está dando un buen mordisco a la serpiente; y que al nacer buscaba ser un lugar de imágenes delirantes, sonidos vanguardistas, interpretaciones al límite y mucho picante, podría definirse a partir los números que ha acumulado en este periodo:

800.000 guacamoles / 300.000 tacos / 30.000 Espectadores / 35.000 amigos en facebook / 25.000 personas bailando / 11.000 amigos en instagram / 3.500 proyecciones / 280 djs / 250 fiestas / 50 conciertos / 48 noches de BOGOSHORTS sessions / 22 festivales de cine / 20 talleres de cine / 18 obras de teatro / 16 obras de micro teatro / 15 conciertos en vivo / 12 exposiciones de artistas / 12 películas de media noche / 12 películas de cine infantil / 2 ferias de diseño / 2 matrimonios / 1 fiesta en Cartagena / 1 festival de magia bizarra / 1 embarazo (confirmado), que además, por la forma en que funcionan los embarazos, traerá un bebé…

Eso quiere decir que en CINE TONALÁ BOGOTÁ, con un año de vida, se empieza hacer realidad el sueño de un lugar que de ofrecer tanto cine y tanta cultura, esta crece y crece y hasta se reproduce.

Una apuesta de largo aliento

En agosto de 2005 Cine Tonalá Bogotá cumple un año de funcionamiento con todos sus motores andando y sin detenerse un segundo, un año de abrirle las puertas a los bogotanos y a todos los que habitan o pasan circunstancialmente por esta ciudad mágica y compleja, pero sobretodo fantástica. Un año de creer en el cine, así, simple, sin etiquetas disfuncionales, sin importar si es dependiente, estadodependiente, independiente o incluso farmacodependiente. Lo importante para nosotros es que del cine, usted y todos estén pendientes.

Y para eso construimos alrededor de él una oferta en la que pudieran caber todos los gustos, donde el esnobismo extremo se pudiera dar cita con el hipismo ingenuo, para disfrutar sin temores de una punkera, pero tierna versión del cine de barrio. Un lugar incluyente, para refugiarse de la exclusión general. Un espacio lleno de motivos para asistir y con la mezcla perfecta de cine, buena comida, rumba, cocteles y arte, que no llegó del cielo a la capital colombiana gracias al divino niño, sino que nació gracias al entusiasmo de directores, amantes del cine y emprendedores colombianos, quienes luego de conocer el proyecto original en México, lo trajeron a Bogotá bajo el mismo concepto de apoyo a las artes emergentes en un contexto amigable con un diseño, no solo muy cuidado, sino amigable.

Salomon Simhon, principal líder y gestor de la presencia de Cine Tonalá en Bogotá, quizá por emoción o porque se comunica mejor con imágenes, para este comunicado solo afirmó: «Realmente lo más poderoso de este proyecto es la cantidad de ideas que aparecen bajo las piedras buscando una pantalla que las respete y que las trate con dignidad. Este año fue como un siglo, porque estábamos aprendiendo muchas cosas, pero seguimos vivos y de aquí en adelante vamos a darlo todo por la inmortalidad de la cultura emergente». A lo que Juan Pablo Bastarrachea, programador de cine, gestor y promotor cultural, quien junto a Marcela Lugo y Arturo Dib, materializaron en México la idea por primera vez, añadió, «personalmente estoy sumamente agradecido con Cine Tonalá Bogotá porque me ha permitido conocer una cultura con la que ahora estoy totalmente ligado y además he podido ser testigo del genuino interés del público bogotano por ver cine colombiano, cine que actualmente es protagonista de en los mejores festivales del mundo».

Un plan en cine Tonalá podría tomarle una tarde entera, pues puede comenzar con un almuerzo al estilo mexicano, disfrutar de una torta de almojábana o de chocolate para el postre, luego puede entrar a ver una película, para después salir y comentarla con un excelente café de una exclusiva variedad entre México y Colombia, después por qué no, podrá calmar el antojo en la dulcería y para finalizar y solo si se atreve y el cuerpo le aguanta, puede disfrutar de una rumba sin precedentes con Djs invitados todas las noches de martes a domingo.

Tonalá trae a quien lo visite más de una opción, pues no hay una hora para visitarlo, acá siempre hay algo que hacer, bien sea ir a ver esa película que no va a encontrar en ninguna otra parte o que sin importar su calidad no fue lo suficientemente rentable en otros escenarios, podrá darse el tiempo de ver una exposición o hacer una que otra compra en la tienda de diseño, y todo esto en un ambiente relajado, en el cual también si quiere se puede poner a trabajar, a pensar, a crear…

cine tonala

La merced epicentro del cine en Bogotá

Casi como detenido en el tiempo, cuidado y conservado, el Barrio La Merced al lado del Parque Nacional se ha convertido en un oasis en medio del bullicio del centro de la capital. Siendo uno de los pocos barrios que se ha mantenido como conjunto arquitectónico, lo que incrementa su valor patrimonial, ha sido declarado «Sector de Interés Cultural» por la Alcaldía Mayor de la ciudad. Allí, en medio de esas casi 10 manzanas donde sus casas se caracterizan por los aleros anchos, las barandas talladas, los techos inclinados, las elaboradas y escultóricas chimeneas y las texturas de ladrillo, al mejor estilo inglés neogótico, se encuentra CINE TONALÁ BOGOTÁ, justo a un par de cuadras de PROIMAGENES Colombia, una de las entidades que lidera la promoción, el crecimiento y la proyección internacional del cine colombiano.

Por sus características particulares y su moderada circulación de automotores, el barrio es constante locación de películas colombianas y todo tipo de producciones audiovisuales, sin embargo lo que ha convertido a La Merced en un habitual punto de encuentro para el cine, ha sido la actividad imparable de CINE TONALA BOGOTÁ, los 22 festivales que lo han escogido como una de sus salas de exhibición, la presencia constante del cine colombiano en la programación o ser la sede oficial del Movimiento BOGOSHORTS y del Bogotá Short Film Festival / Festival de Cortos de Bogotá, entre otras, han permitido que desde estudiantes hasta consagrados directores circulen constantemente por el lugar, en la búsqueda de nuevas imágenes y sobretodo de un dialogo en torno al cine, eso que nos mantiene a todos vivos.

Jaime E. Manrique, director de Laboratorios Black Velvet, uno de los socios de Cine Tonalá Bogotá asegura: «Pensar hace unos años en la viabilidad y auto sostenibilidad de un proyecto de exhibición cinematográfica tan arriesgado en su programación como este, era realmente un acto intermedio entre la ingenuidad y la fantasía, mucho más cuando todos los grandes exhibidores estaban preocupados por la caída de la taquilla, sostenidos apunta de 3D y crispetas caras; así que ver que se cumpla un año de este sueño, donde todos los días hay público dispuesto a ver todo tipo de cine, donde a diario se conocen otros soñadores con sus proyectos y sus búsquedas cinematográficas, es una sensación demasiado feliz».

Por su parte el director de cine Jorge Navas, también socio del proyecto, afirmó: «Ha sido fantástico nacer y empezar a crecer a la par con un momento coyuntural donde el Cine Colombiano se consolida y florece. Es maravilloso apoyar y ser apoyado por ese crecimiento, por esa festiva celebración cultural que también abarca el arte en general de este país en ebullición. Es emocionante ver todo tipo de creadores de diversas disciplinas circulando por Tonalá y retroalimentándose desde la observación, el dialogo, la exposición, la reflexión, el brindis y también el baile. Un flujo constante de energía creativa que se necesitaba y que se ha vuelto punto referencia en la ciudad».

Tan solo va un año, pero esperamos cumplir 5, 20 y 100… y cada día de existencia lo celebraremos como Dios manda, con cine, de fiesta y con amigos, con el deseo de conocer nuevas experiencias, otras miradas, más gente y sin el miedo a seguir pensando lo que tenemos claro: se necesitan más Tonalás alrededor del mundo.

Fuente: LABORATORIOS BLACK VELVET

Comentarios