Decir “inteligencia” y “perro” es como estar hablando de dos sinónimos, esto lo sabe cualquier persona que pueda convivir con ellos en casa o haya estado cerca de ellos de alguna manera. Aun así, la inteligencia en el mundo canino es mucho más compleja de lo que pueda parecer, básicamente porque como en el ser humano, se divide en diferentes tipologías. Para tratar de entenderlo, nos hemos dirigido a uno de los mejores expertos en el sector. Hablamos de César Millán, también conocido como El Encantador de Perros. Millán, en su web, aborda este asunto y para explicarlo, habla de un libro. Se titula The Intelligence of Dogs, de S. Coren. Según Coren, existen tres tipos de inteligencia en los perros:

Inteligencia de adaptación (habilidad de aprender y solucionar un problema)

Inteligencia instintiva

Inteligencia de trabajo/obediencia

Nosotras nos centraremos en analizar la Inteligencia de trabajo u obediencia, porque según Coren, es la que se puede aplicar a toda la raza, las otras dos son especificaciones individuales). Así, el ranking es el siguiente:

1- Border Collie

2- Poodle o Caniche

3- Pastor alemán

4- Golden Retriever

5- Doberman Pinscher

6- Pastor de Shetland

7- Labrador Retriever

8- Papillon

9- Rottweiler

10- Cattle dog australiano.

El autor de The Intelligence of Dogs considera que pertenecen al grupo de perros que:

No necesitan mucha práctica de pruebas para recordarlas. Tienen mucha capacidad de recordar.

En el 95% de las veces, responden a la primera orden; además, tienen una respuesta rápida aunque haya mucha distancia.

Suelen necesitar cinco ejercicios para entender órdenes nuevas.

Aprenden rápido, aunque los entrenadores sean inexpertos.

Dentro de este asunto, Millán también recuerda una interrogante que todos deberíamos conocer: “¿Por qué el antecesor del perro es más inteligente que su pariente doméstico? La explicación es sencilla: Supervivencia. “El perro que vive con una familia humana no necesita la inteligencia para sobrevivir, dado que se encuentra en un ambiente protegido”.

Lo que hay que tener claro y es imprescindible es que la respuesta del perro depende muchísimo del propio amo. Sabemos que los perros son inteligentes, pero también nosotros mismos debemos incentivarlos y hacerlos interactuar para que aprendan lo que queramos y lo que creamos que es necesario.

 

FUENTE: siempremujer

Comentarios